Mis 500 palabras

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Día 1 Me lamió el cuello y me preguntó: —¿Esto es el AMOR? Le dije: —No te preocupes. Amar no tiene la culpa de pagar.

Día 9 Me pagó por una hora. Le di apenas quince minutos y la herida en sus ojos empezó a sangrar.

Día 17 La gente me dice “prostituto” como quien dice “indigno”. Pero míralos: legislando, rezando, patrullando. Al menos yo no tengo que robar.

Día 22 El placer no está en que me toques. Está en que no sepas si te estoy tocando el cuerpo, la mente… o el espíritu.

Día 34 Leí poesía con una mano entre sus piernas. Como quien lee un poema en braille.

Día 43 Abrí un podcast para hablar con sarcasmo. Y aprendí a exorcizar la rabia que callo con una sonrisa.

Día 55 Hay mujeres que me pagan para no hablar. Otras me pagan para que las escuche. Pero principalmente me pagan para que no me vaya.

Día 76 Me preguntó si esto era real. Le respondí que todo lo que termina, al menos, existió. Luego le cobré.

Día 88 Una oyente me dijo que mis capítulos la hacían reír. Le respondí que qué bueno que mis traumas sirvan de bufón… ya que no pagan impuestos.

Día 103 Si te cobro, no es que no te quiera. Es que lo bueno cuesta.

Día 111 El orgasmo no es la meta. Es la excusa. El puente. La forma de pedir ayuda sin hablar.

Día 149 En mi novela todos los personajes están rotos. No por ficción. Sino porque así aprendí a vivir: entre grietas.

Día 173 Me llaman “falso”. Como si erguir el orgullo se pudiera falsificar. Soy tan real cuando llego, como cuando me voy… y cuando me vengo.

Día 205 Escribo con la rabia del que ya se calló demasiado. Y publico con la calma del que no tiene nada que perder.

Día 212 Le dije que no era terapeuta. Pero igual lloró tras el temblor. A veces, solo necesitas a alguien que te vea, te toque… y lo sientas.

Día 247 Le escribí una carta. Nunca se la di. Era demasiado honesta. Y demasiado buena para ella.

Día 276 Mux: Hux, descansa un rato. Te ves fatigado. Hux: No puedo. Al estúpido del editor se le ocurrió cumplir un reto y está inspirado. Mux: ¿Otra vez está haciendo su “arte”? Hux: Peor. Está escribiendo como si alguien fuera a prestarle atención. Mux: Bueno, está bien… solo no olvides ir por la leche para el niño. Hux: ¿Tenemos niño? Mux: Él sí.

Día 301 Me pidió que no hiciéramos nada. Solo quería hundirse en un abrazo. Y nuestras lágrimas no dejaron de brotar.

Día 330 Mis palabras no son casualidad. Son para leer entre lágrimas y silencios…

Día 359 Todo lo que hago mi cuerpo, mis textos, mis voces… es solo una cosa: Una excusa. Para que mires una vez… y otra vez.

Día 360 Hoy no tengo nada que decir. Eso también es parte de mi año.

Día 365 Mi último día… Falta mucho para que ese día llegue, Espero… Por hoy solo tengo que descansar, tal vez dormir… Dormir… ¿Tengo?… Es fácil dormir cuando no miro el recuerdo de los días pasados. ¿Pero cómo no mirarlos si de ellos me sostengo?


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Pórtate mal, cuídate bien, niégalo todo y finge demencia...
Nos leemos hasta la próxima, chao.